Por fin, después de tantas idas y venidas al hospital, hemos podido disfrutar de una celebración en toda regla: el primer cumpleaños de Dieguito.
Como podréis imaginar ha sido una celebración muy especial, y, si bien la familia de Asturias estuvo ausente, lo pasamos muy bien, aunque Diego estaba un poco desubicado. La operación estaba reciente y tanta gente junta le tenía un poco "mosca".
Gracias a todos los que nos acompañasteis!!!!
La tarta era de chocolate y galleta, elaborada por la abuela Mariloli. Para adornarla elegimos una hucha de POCOYÓ, unos lacasitos y una onzas de chocolate blanco.
Tengo que reconocer que las tartas de fondant son mucho más vistosas y coloridas, pero no me gusta nada su sabor. Me parece que son dulces en exceso. Un dulce muy empalagoso. Sí, sí...ya sé que no es una declaración gastronómicamente correcta...lo siento! Y yo me manejo con el fondant porque el resultado a la vista no puede ser más llamativo y decorativo, pero sinceramente, para comer, no me gusta. Qué le vamos a hacer.