viernes, 9 de octubre de 2009

Tánger: un lujo cercano

Son las 8 de la mañana. Carretera y manta hacia Algeciras...Tánger nos espera.




Visitar Marruecos... nunca pensamos que fuese a ser una experiencia tan gratificante. Un país tan cercano en la distancia pero tan alejado en su idiosincrasia de nosotros.La ciudad marroquí de Tánger es un punto de encuentro entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo y asimismo, un punto de encuentro entre civilizaciones.



Cuando decidimos 16 amigos, medio en broma, hacer esta escapada, lo más difícil fue escoger el alojamiento. Una oferta infinita, pero un desconocimiento del "terreno" absoluto...definitivamente Dar Nour. Quizás nos ayudó a la elección el hecho de que su propietario es francés, europeo, en definitiva.



Cruzando el portón de madera policromada, se accede a un vestíbulo, silencioso, donde huele a jazmín. Escaleras arriba se encaraman las habitaciones, con espejos por doquier, cojines, estucos...y unas vistas a la bahía excepcionales. Sus terrazas invitan al relax y la llamada a la oración cinco veces al día, nos despierta del letargo...






Muchas dudas a la hora de viajar: que si el agua no es potable, que si está todo muy sucio, que si la Casbah es un barrio muy peligroso... Respecto a la primera, beber sólo agua embotellada es lo recomendable. Pero de ahí no pasa la cosa. Respecto a la segunda, según cómo se mire...no es que seamos el colmo de la pulcritud los españoles, sobre todo en lo que a espacios públicos se refiere...y en cuanto a la tercera, nada más lejos de la realidad.



La "casbah" o "kasbah" es la zona de viviendas que se encuentra en la Medina, intra muros. Y como os podreis imaginar, no puede ser más auténtico. Teníamos claro que visitar un país es introducirse en su cultura y en su modo de vida, cuanto más mejor, y así lo hicimos. Nuestro hotel estaba situado en el corazón de la casbah.

Merecen la pena ser visitados el Cabo de Malabata, al este, sobre la orilla mediterránea, desde el cual se puede admirar una espléndida salida del sol, y el Cabo Espartel, que da sobre el océano Atlántico y que permite una visión
fascinante de la puesta del sol.

Cerca del Cabo Espartel, donde se mezclan las aguas del Mediterráneo y del Atlántico,
están las cuevas de Hércules, donde estuvo descansando el héroe después de realizar
sus doce célebres y extraordinarios trabajos, según las leyendas griegas. Cuevas que,
además de su significado histórico, tienen una particuar belleza que atrae a turistas tanto marroquíes como extranjeros.





Nada más llegar...los "guías falsos", así era como nosotros los llamábamos. Eran vecinos del propio barrio que por unos pocos euros se ofrecían para mostrar la Medina, y guiarnos por el bullicioso zoco. Lo mismo valían para un roto que para un descosío: traducían cuando hacía falta (allí se habla oficialmente francés y árabe, aunque casi todo el mundo domina el español), ejercían de camareros, de intermediarios en los regateos... por 10 euros, estuvieron toda una jornada con nosotros.



Para tomar un café, un té, el café HAFA, desde donde se ve allá en el horizonte, Tarifa, qué cerca y qué lejos a la vez...los ferrys van y vienen y no se detienen. Y la columnas jónicas, altivas, permanecen impasibles a lo largo de los siglos.



Y no dejeis de visitar ASIHLA...qué maravilla de ciudad...a escasos 30 minutos en coche de Tánger, playas infinitas... azules y blancos se alternan en el decorado, como si de una maqueta se tratase...y qué luz...



Si os animais a visitar esta fantástica ciudad, podeis hacerlo por mar, en los ferrys que parten de Algeciras o Tarifa, o por aire, desde Madrid, con easy jet.

Desde aquí, agradecer a todos mis compañeros de viaje los buenos momentos vividos, y en especial a Álvaro por sus fantásticas fotografías, algunas de la cuales ilustran este relato. El próximo destino...

2 comentarios:

diana dijo...

Jolín, mira que estuve a punto de coger el barco.... me arrepiento un montón de haberme quedado en tierra!! Mi próximo viaje va a ser ese, decidido!!!

susita dijo...

mira que te lo dije...Muaaaaaaa!

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